Edad Media · 1096–1291
Cruzadas
A partir de 1095, el papa Urbano II llama a los cristianos de Occidente a partir para liberar Jerusalén, en manos de príncipes musulmanes. Durante casi dos siglos, ocho grandes expediciones, llamadas cruzadas, se suceden hacia Oriente Próximo. Los cruzados fundan Estados latinos, que los ejércitos musulmanes van recuperando hasta la caída de San Juan de Acre en 1291.
- Periodo
- 1096–1291
- Tipo de conflicto
- Guerra de religión
- Países implicados (hoy)
- Francia, Alemania, Reino Unido, Turquía, Siria, Egipto
- Bandos
- Cruzados venidos de Europa, apoyados por el papado (sobre todo francos, alemanes e ingleses)contraEstados musulmanes de Oriente Próximo (selyúcidas, fatimíes de Egipto, luego ayubíes y mamelucos)
- Desenlace
- Los cruzados fundan Estados en el Levante, pero los pierden todos: la última gran plaza fuerte cae en 1291.
Las causas
En el siglo XI, la Europa cristiana vive un fuerte fervor religioso, y Jerusalén, lugar santo de cristianos, judíos y musulmanes, es meta de peregrinación. El emperador bizantino Alejo I, amenazado por los turcos selyúcidas, pide ayuda a Occidente. En el concilio de Clermont, en noviembre de 1095, el papa Urbano II lanza la llamada a la primera cruzada.
La derrota bizantina de Manzikert, en 1071, frente a los selyúcidas, entrega gran parte de Anatolia a los turcos, y los selyúcidas se apoderan de Jerusalén poco después. Los papas del siglo XI, en particular Gregorio VII, quieren afirmar su autoridad sobre los príncipes de Occidente, y ya habían apoyado expediciones contra musulmanes, como la toma de Barbastro en España, en 1064. La sociedad feudal, donde los caballeros se disputan las tierras, ofrece otra motivación: la Iglesia busca canalizar esa violencia hacia una causa santa. El detonante es la petición de ayuda del emperador Alejo I, presentada por sus enviados en el concilio de Plasencia, en marzo de 1095, unos meses antes de Clermont.
El desarrollo
La primera cruzada (1096-1099) tiene éxito: los cruzados toman Antioquía y después Jerusalén, en julio de 1099, a costa de matanzas, y fundan el reino de Jerusalén y otros Estados latinos. En 1187, el sultán Saladino aplasta a los cruzados en Hattin y recupera Jerusalén. La tercera cruzada, con Ricardo Corazón de León, no la recupera pero consigue que los peregrinos puedan ir a ella.
Las cruzadas siguientes se desvían de su objetivo: la cuarta (1202-1204) termina con el saqueo de Constantinopla, ciudad cristiana. Las expediciones de San Luis, a Egipto y luego a Túnez, fracasan. En 1291, los mamelucos toman San Juan de Acre, la última gran plaza de los cruzados.
Los cruzados cruzan el Bósforo y luego ganan la batalla de Dorileo, en 1097, contra los turcos selyúcidas. Tardan varios meses en tomar Antioquía, en 1098, tras un asedio agotador en el que el hambre hace estragos en sus filas. Los jefes se disputan después las conquistas: Boemundo se queda con Antioquía, mientras que Balduino de Boulogne funda el condado de Edesa. En agosto de 1099, la victoria de Ascalón sobre los fatimíes culmina la campaña y abre el camino a la fundación de los Estados latinos.
La segunda cruzada (1147-1149) nace de la caída de Edesa en 1144, tomada por el sultán Zengi. Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania parten, pero sus ejércitos se ven duramente castigados en Anatolia. Ante Damasco, en 1148, el asedio fracasa, y los cruzados regresan sin haber alcanzado su objetivo. Este fracaso suscita críticas en Europa contra los jefes de la expedición, y refuerza la idea de que los Estados latinos son demasiado frágiles para defenderse sin refuerzos. Los contemporáneos ven además en ello la prueba de que Nur ad-Din, que unifica la Siria musulmana, sabe oponer a los cruzados una resistencia organizada.
En Tierra Santa, los cruzados se apoyan en órdenes militares, como los templarios y los hospitalarios, que mantienen fortalezas como el Krak de los Caballeros. Pero los Estados latinos están divididos por querellas dinásticas y por la rivalidad entre Venecia, Génova y Pisa, que se disputan el comercio. El sultán mameluco Baibars toma Antioquía en 1268, y luego el Krak de los Caballeros en 1271. San Juan de Acre, sede de la mayoría de las instituciones latinas, resiste solo hasta 1291. Los hospitalarios se repliegan después hacia Chipre, y luego hacia Rodas, donde perpetúan su orden.
Las consecuencias
Las cruzadas dejan un recuerdo muy distinto en Oriente y en Occidente. Refuerzan el poder de los papas y el de los mercaderes italianos, como Venecia y Génova, que desarrollan el comercio con Oriente. Favorecen intercambios de saberes y de productos, pero también una desconfianza duradera entre cristianos, judíos y musulmanes, y entre las Iglesias de Oriente y de Occidente, sobre todo después de 1204.
Las cruzadas dejan una memoria contrastada. Las matanzas de judíos en el valle del Rin, en 1096, antes incluso de la partida de los ejércitos principales, están en el centro de los debates sobre la intolerancia religiosa. En el siglo XIII, la idea de cruzada se extiende a la lucha contra los herejes, con la guerra contra los albigenses iniciada en 1209, y luego a las campañas contra los paganos del Báltico. Los historiadores siguen discutiendo el fracaso de los Estados latinos, el papel real del comercio en las expediciones y la parte respectiva de la fe y de los intereses. En los siglos XIX y XX, la palabra cruzada vuelve al discurso político, en Europa y en el mundo árabe, a menudo de forma polémica.
Cronología
- 1095El papa Urbano II lanza la llamada a la cruzada en Clermont
- 1099Los cruzados toman Jerusalén
- 1187Saladino derrota a los cruzados en Hattin y recupera Jerusalén
- 1204Los cruzados de la cuarta cruzada saquean Constantinopla
- 1291Caída de San Juan de Acre, último bastión de los cruzados
Personajes clave
- Urbano II, papa que lanza la llamada de 1095
- Saladino, sultán que recupera Jerusalén en 1187
- Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra, jefe de la tercera cruzada
- San Luis, Luis IX, rey de Francia, que dirige dos cruzadas
Ponte a prueba con 3 preguntas
Pregunta 1 de 3
¿Qué papa lanza la llamada a la primera cruzada en 1095?
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cruzadas hubo?
Clásicamente se numeran ocho, entre 1096 y 1270, pero hubo otras, más pequeñas. Los historiadores no siempre se ponen de acuerdo sobre el número exacto, porque la frontera entre una gran cruzada y una expedición secundaria es difusa.
¿Por qué era tan importante Jerusalén?
Jerusalén es una ciudad santa para los cristianos, que sitúan allí la muerte y la resurrección de Jesús, para los judíos, y para los musulmanes, que veneran allí la Explanada de las Mezquitas, desde donde Mahoma habría subido al cielo.